Como todos sabemos, hacer deportes es una de las bases para mantener una vida saludable, pero con el frío, a veces, abandonamos la rutina de ejercicios y, generalmente, queremos retomarla apenas empiezan a aparecer el calor y los días más lindos. Pero hacerlo sin una preparación previa puede ser riesgoso.
Según un estudio reciente de la Organización Mundial de la Salud (OMS), una cuarta parte de la población mundial es sedentaria, un problema que alcanza más al género femenino, ya que, si uno de cada cuatro hombres no se ejercita, en el caso de las mujeres esta cifra trepa a una de cada tres que no hace actividad física.
Además, América Latina es la región con mayor población (39%) donde el sedentarismo está más afianzado y la Argentina ocupa el tercer puesto de los países con actividad física insuficiente (41% de su población), sólo superado por Brasil (47%) y Costa Rica (46%).
“La falta de ejercicio implica un aumento en el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares, diabetes de tipo 2, demencia y ciertos tipos de cáncer. Los niveles recomendados por la OMS de actividad física a la semana son, al menos, entre 150 y 300 minutos en grado moderado a intenso o 75 a 150 minutos de esfuerzo físico fuerte”, sostiene el doctor Jorge Franchella (M.N. 44.396), director del programa de Actividad Física y Deporte del Hospital de Clínicas.
Consejos para hacer ejercicio sin riesgo
A la hora de brindar sugerencias, el doctor Franchella resaltó que las mismas van a depender de la edad, la región en donde se está ubicado y de la actividad física que se va a realizar. En todos los casos, se debe tener el examen de salud del médico de cabecera y, en la medida en que se aumente la intensidad del ejercicio, hay que hacer más supervisiones.
“Si se viene de no hacer actividades hay que empezar lentamente, con caminatas activas de cuatro kilómetros, a razón de una cuadra en un minuto. En cuanto a la frecuencia, si la intensidad del ejercicio es baja, como ser una caminata, se puede hacer todos los días porque nos recuperamos a tiempo. Si la intensidad sube, como un trote, lo podemos hacer tres veces por semana: lunes, miércoles y viernes. Es importante que a cada estímulo le siga una pausa de recuperación. Por ello, día por medio será adecuado”, indicó.
Respecto a los consejos por grupo etario, el especialista planteó que los niños deben jugar, recrearse, divertirse y dijo: “No es la idea que tengan que entrenar porque hay condiciones en su crecimiento y maduración que no deberían alterarse. No es bueno llevar al nene corriendo al lado y, si el nene corre naturalmente, lo va a hacer con intervalos, es decir, va a correr y parar todo el tiempo porque su sistema de células no está preparado para correr de forma sostenida”.
En este sentido, explicó que a partir de los 10, 11 y 12 años, los chicos empiezan a jugar con sus compañeros y, por ende, no solo a copiar los gestos de los movimientos deportivos, sino que a esa edad van incorporando el concepto de técnica.