En el 2021 la desnutrición crónica afectó al 11,5% de menores de cinco años en el Perú, según la encuesta Demográfica y de Salud Familiar del INEI. En el área urbana, la desnutrición crónica alcanzó el 6,8% y en el área rural afectó al 24,4% entre niños y niñas menores de 5 años. De ellos, las regiones de Huancavelica (27,1%), Loreto (23,6%) y Cajamarca (20,9%) son las de mayor incidencia.
El decano del Colegio de Nutricionistas del Perú, Antonio Castillo, explicó a CARETAS que esta problemática condiciona el crecimiento y desarrollo adecuado de los niños. Este problema puede producir, entre otras, anemia por la falta de hierro en la sangre.
Las cifras no se equivocan, pues a nivel nacional la anemia en la población de 6 a 35 meses de edad fue de 38,8%; siendo el área rural (48,7%) la más afectada en comparación con el área urbana (35,3%). A nivel departamental, la insuficiencia de hierro en la sangre incidió en mayor proporción en las regiones de Puno (70,4%), Ucayali (60,8%) y Madre de Dios (58,4%).

Antonio Castillo advierte: “Si un niño no se alimenta bien, tiene un bajo consumo de calorías y de proteínas, condiciona su desarrollo y estatura. Esto podría provocar que el niño, aparte de dejar de crecer, puede desarrollar anemia. Pero también puede ocurrir que hay niños que tienen un desarrollo normal, pero presentan anemia y no están desnutridos”.
Por otro lado, el estudio del INEI revela que solo el 64% menores de 6 meses recibió lactancia materna durante el 2021, resultado menor con lo registrado en el año 2020 (68,4%) y en el año 2019 (65,6%). La Provincia Constitucional del Callao (45,7%) y los departamentos de Tumbes (45,8%) e Ica (46,3%) presentaron los más bajos porcentajes de lactancia.
“La lactancia materna exclusiva desde que el niño nace hasta los seis meses es importantísima para que el niño pueda desarrollar de una manera adecuada por tener los factores de crecimiento y las inmunoglobulinas que van a ayudar a sus defensas y mejorar el sistema inmunológico”, señala Castillo.
Por ello, el experto en nutrición precisa que se deben asegurar políticas públicas que garanticen una alimentación balanceada rica en hierro, especialmente para las poblaciones más vulnerables. También se deben desarrollar las condiciones de saneamiento para reducir la inseguridad alimentaria.