El lagrimeo en perros y gatos puede ser natural, pero si es excesivo o constante, podría indicar problemas de salud como alergias, infecciones o enfermedades graves.
El lagrimeo en perros y gatos es un fenómeno común, pero no siempre debe preocupar a los dueños. Según el veterinario Anghelo Centeno, las lágrimas son necesarias para mantener los ojos hidratados y protegerlos de cuerpos extraños. Sin embargo, si el lagrimeo es constante o viene acompañado de otros síntomas, podría ser señal de una afección que requiere atención médica.
Las causas más comunes incluyen la lubricación natural del ojo, alergias a productos como polvo o polen, o la presencia de cuerpos extraños como pelusas o insectos. También, las infecciones oculares, como la conjuntivitis, o problemas más serios como el glaucoma, pueden generar un exceso de lágrimas. Además, algunas razas de perros y gatos, como los pugs o los persas, tienen mayor predisposición a estos problemas por su estructura facial.
Es importante estar alerta a ciertos signos. Si las lágrimas tienen un color amarillento o verdoso, presentan mal olor o van acompañadas de inflamación, picazón o parpadeo excesivo, es fundamental acudir al veterinario. Un diagnóstico temprano puede evitar complicaciones graves y asegurar el bienestar de la mascota.
La salud ocular de las mascotas es crucial, y aunque el lagrimeo ocasional no siempre es grave, es importante no ignorar los síntomas que puedan indicar un problema. Siempre es recomendable consultar a un profesional para una evaluación precisa.
Fuente: RPP / 30/04/2025