
Esta maravillosa planta alimentó por muchos años a nativos, en su mayoría ashánincas de la Selva Central.
Texto y fotos: Roberto López
Su crecimiento se desarrolla a una altitud entre 1,000 a 1,800 metros sobre el nivel del mar, en zonas con una humedad relativa del 80% y precipitaciones entre 1,500 y 2,000 ml. En el valle de Chanchamayo en el departamento de Junín, específicamente al este, a una hora de ruta serpenteante desde San Ramón, se ubicada el proyecto Antamishi, cuyo significado es “bosque sanador”. En este lugar se propaga la semilla, cultivo y consumo consciente de este exquisito fruto.

Como casi todos los cítricos, tiene propiedades diuréticas. Además, tiene facultades antioxidantes, epitelizantes, digestivas y depurativas. Destaca su gran aporte de Vitamina A, la cual estimula la regeneración de cabello, uñas y huesos, fortaleciéndolos. Gracias a su contenido de ácido ascórbico (Vitamina C), es un precursor de las funciones inmunológicas y las defensas del organismo.
Otra de sus virtudes consiste en disminuir los niveles de ácido úrico en sangre, lo cual, lo convierte en un aliado en la dieta de pacientes con gota e hiperuricemia.
Sin duda, el QUITO QUITO aparte de sus múltiples propiedades y beneficios, cuenta con su mayor virtud junto con el sabor, que es refrescante en las bebidas.

Su uso más común es consumirlo fresco cuando está ya maduro, aunque también existen innumerables recetas de jugos, batidos, mermeladas, salsas de aderezo o incluso postres, que la utilizan como ingrediente, como por ejemplo en tartas, usando su extracto.
El quito quito junto con hielo y leche condensada es una bebida aún más deliciosa. También forma parte de algunas recetas tradicionales como chicha y jugo refrescante.
Datos:
Este fruto tropical se cultiva en varios países de Latinoamérica.
En “Antamishi” se preserva la biodiversidad y estos frutos exóticos que son cultivados en medio de un bosque nativo donde se enseña la relación armónica entre el hombre y la naturaleza.