Hoy en día por el tema de la pandemia y el pasado periodo de confinamiento se ha hecho evidente que es necesario contar con espacios adecuados que nos permitan recibir el aire, la luz y el calor del sol, más las cajas de concreto que se tornaron en lúgubres espacios para la depresión quedan descartadas. Con una amplia visión de futuro el Arq. Máximo Orellana nos indica como el buen urbanismo no desatiende el eje ambiental.
Por: Verónica Lévano
La forma como el paisaje y las edificaciones se integran brindando armonía y tranquilidad, es la manera como la arquitectura junto al urbanismo asume la responsabilidad de crear ciudades encaminadas al desarrollo con visión ambiental.

El Arq. Máximo Orellana Tapia considera que es vital que toda construcción incluya espacios verdes. Por eso, la forma como el medio ambiente y la arquitectura convergen en la planificación de una ciudad es sumamente importante, ya que, hoy más que nunca la arquitectura debe volver la mirada a la naturaleza. Y es que definitivamente, la planificación urbanística y la arquitectura deben ir en concordancia con la naturaleza.
En los últimos años en Huancayo se ha dado el fenómeno del boom inmobiliario. Sin embargo, no todos los profesionales de la construcción conciben los espacios como lugares que deben proporcionar luz, aire y contacto con la naturaleza, que nos proporcionan el confort necesario.
“Una buena arquitectura es aquella que integra la naturaleza y la luz natural en sus espacios, pese a que los materiales que utilice sean sencillos, está siempre será más valorada” sostiene el Arq. Orellana.

Sabemos que, desde nuestros gobiernos locales hasta el central, el desarrollo se trabaja en base a cuatro ejes, uno de ellos es el eje medio ambiental. Ahora teniendo en cuenta que las municipalidades son las encargadas de normar el crecimiento y planificación urbanística de una ciudad podemos ver que no toman mayor interés en este aspecto.
Sin ir muy lejos, Huancayo luce tanto para propios y extraños como una ciudad muerta, son muy pocas las avenidas o calles donde observamos árboles o plantas que de todas maneras resultan ser escasos. Sin duda, resulta ser una tarea bastante grande la que Huancayo debe llevar a cabo para remediar su aspecto urbanístico no solo en el centro de la ciudad también en las zonas periféricas.
En el amplio pliego de tareas pendientes, una de las más urgentes que debe atender Huancayo es la construcción de amplios parques que, si podemos replicar como el Parque del Retiro en Madrid o Hide Park en Londres, pueden cambia mucho el aspecto de nuestra Incontrastable. Estas grandes áreas verdes que se extienden por hectáreas con sólo unos pocos senderos de tierra, son lugares que realmente promueven el esparcimiento y que no tienen punto de comparación con los desvirtuados “parques temáticos”.
De igual manera, solucionar el problema del vertido de aguas residuales en los ríos, es una labor que en esta época estamos tomando muy a la ligera, ya que los avances tecnológicos nos reportan historias exitosas en países como Alemania, Francia, y España, donde se ha llevado a cabo la creación de lagunas de oxidación para detener la contaminación de los ríos. “Si podemos aportar tanto al medio ambiente con métodos como este, incluso esto se debería normar” indica el Arq. Máximo.

Experiencias como la del Rin en Alemania nos demuestran que se puede devolver la vida a los ríos y consecuentemente ver los efectos positivos en la flora y fauna de su entorno.
Arq. Máximo Orellana Tapia es decano de la Facultad de Arquitectura de la UNCP, tiene una experiencia de 35 años como docente universitario, sus estudios de posgrado los ha realizado en reconocidos centros de estudio como la Universidad Politécnica de Cataluña y lleva en su haber numerosos reconocimientos por sus investigaciones.
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