Los sabores inolvidables que dan inicio a una vida juntos. La torta es parte integral de la decoración del matrimonio y como tal, es la protagonista de la mesa principal que hará de esta fecha un día inolvidable con un sabor único.
Julia Castro Verastegui, es la artífice de endulzar el día más especial de los novios. “Me hacen parte de su día especial, me cuentan parte de su historia de amor y esto hace que su torta sea un punto importante para los novios, en la mesa, en su primer corte de pastel, en su primer bocado juntos y en el resto de su vida”, indicó Julia Castro, especialista en pastelería, con quien conversamos sobre torta de bodas.

Para conocer un poco y saber cuál es el pastel que desea, veamos la preferencia de los novios, “tenemos dos tipos más recurrentes de decoración para los pasteles, el buttercream y fondant, aunque también preparamos pasteles con chantilly, según solicite el cliente”, resaltó Julia. La diferencia entre el buttercream y fondant, es la cantidad de dulzor, la consistencia de la decoración y forrado del queque. Aunque muchos eligen el buttercream, debemos hacer hincapié que este debe ser bien trabajado y contar con un ambiente especial, donde reposará en el evento (salón de recepciones, campo, playa u otros).

“Las tendencias para novias han cambiado, hoy en día las tortas son forradas en su totalidad, con flores con la técnica espatulada o flores naturales; aunque aún solicitan las tortas semidesnudas. El forrado del pastel en color blanco es habitual, con detalles de flores en colores pasteles o claros y sobrios” destacó la especialista.
El queque más solicitado es el queque de novia; que lleva frutos secos, higos, pasas, guindones, pisco, con un sabor inolvidable; otros queques son el de vainilla y chocolate. Los costos de las tortas dependen del tamaño, porciones, ingredientes adicionales y complejidad del diseño.
Los queques son cubiertos con una capa de ganache; chocolate derretido para darle la forma correcta y amoldarla, para luego ser enfriada con el tiempo necesario para que tenga el soporte de mantenerse las horas necesarias. Luego se cubre con el buttercream (existen varias técnicas de buttercream), que dejará un dulzor adecuado, sin pasar a lo empalagoso, mientras se van dando las formas de las rosas, pétalos y, para finalizar, se añade los muñecos de novios; que son personalizados.
Julia nos cuenta que, los días de más trabajo son los fines de semana, donde llega a preparar hasta 12 tortas a diferencia de los días entre semana que llega a 5. En su mayoría son tortas personalizadas de matrimonio y se demora en realizarlas dependiendo el diseño e ingredientes. Pero a pesar de este demandante trabajo, ella se siente contenta luego que recibe felicitaciones por su gran labor y sabor de sus creaciones. Además, resalta que luego de la preparación, ella deja instalada y presentable la torta para las fotos del recuerdo, donde nunca pasa desapercibida esa obra de arte.
Usted ya sabe, no solo importa el diseño, también se debe poner el delicioso énfasis en el sabor y Julia Castro sí que sabe y lo prepara al gusto del cliente. Ella labora en su taller bajo pedidos a su cuenta de Facebook Frutillar.