Raúl Julio Quispe Quispe es huancavelicano, tiene 58 años y hacia el 2012 empezó a sufrir constantes comezones en todo el cuerpo que se hicieron insoportables al trascurrir el tiempo. Luego de un sinnúmero de análisis y tratamientos infructuosos en Huancayo y en la capital, lograron diagnosticarle una enfermedad hereditaria llamada Hepatitis Autoinmune.
Básicamente para esta enfermedad no hay tratamiento y se tiene que recurrir a un trasplante. Ese era el panorama y por años tuvo que consumir paliativos mientras esperaba el donante.

En esas circunstancias se hallaban en Lima y debían considerar mudarse a aquella ciudad, cuando le recomendaron que podrían contactarse con el Dr. Ortega, cuya experiencia era reconocida a nivel de trasplantes.
La espera fue dura porque no solo debían encontrar al donante, sino también tener la suerte de que los análisis de este nuevo hígado fueran favorables. Y luego de tres ocasiones pudieron llevar a cabo la intervención.

Julio Quispe admite que no conocía el trabajo del doctor Félix; pero luego de conocerlo en persona en el Hospital Ramiro Prialé Prialé, él y su familia se sintieron en confianza.
Llegado el día y una vez preparado para la operación, todo el equipo de médicos se dispuso a realizar esta cirugía tan compleja. Según nos comenta la hija de Julio; su familia se mantuvo en vilo por más de 10 horas; sin embargo, el trasplante fue realizado con éxito.

Julio Quispe, se siente muy agradecido con la nueva oportunidad que ha recibido de la donante “Le pido a nuestro divino que le vaya bien a su esposo y sus hijos. Y, de igual forma al doctor Félix Ortega quien prácticamente me salvó la vida”, concluye.