La temporada navideña está llena de comida abundante, visitas a amigos y familiares, disminución de la actividad física y cambios de rutina. Según Susan Nelson, profesora clínica en el Centro de Salud Veterinaria de la Universidad de Kansas, las navidades pueden ser un momento en el que las mascotas aumenten de peso.
Muchas mascotas aumentan de peso durante las fiestas debido a que consumen golosinas o premios, e incluso sobras de la mesa, que también llegan a sus comederos, remarca Nelson. Asimismo, señala que es posible que los propietarios dejen de lado la actividad física, reduciendo las sesiones de juego con sus animales de compañía, a causa de las vacaciones.
“Las sobras de la mesa tienen un alto contenido de calorías y grasas, provocan aumento de peso y también pueden causar malestar gastrointestinal o pancreatitis potencialmente mortal”, advierte Nelson.
Por ello, la experta ofrece una serie de consejos para limitar el aumento de peso de las mascotas durante las fiestas y durante todo el año. En primer lugar, recomienda limitar el número de golosinas a menos del 10% de la ingesta calórica total. “El veterinario —indica— puede ayudar a calcular la ingesta calórica de una mascota si es necesario”.
Además, propone dividir las golosinas que se le ofrecen al animal de compañía en porciones más pequeñas que se puedan distribuir a lo largo del día. “Las mascotas no notarán la diferencia y de esta forma consumirán menos calorías”, asegura.
Entre otros consejos, Nelson propone utilizar un dispensador de golosinas o un rompecabezas para prolongar la cantidad de tiempo que le lleva a una mascota comer, ofreciendo así estimulación mental.
Por otro lado, se puede reservar una parte de las croquetas que componen la dieta principal del animal para ofrecerlas como si fueran premios; y aconseja mantener a las mascotas fuera del comedor, durante las comidas familiares y no permitirles entrar en la cocina.
Para los propietarios que tienen menos tiempo para hacer ejercicio o jugar con sus mascotas, Nelson sugiere contratar a un paseador profesional de animales de compañía, o recurrir a un amigo de la familia para que pasee o juegue con ellos. «Las guarderías para mascotas también ofrecen oportunidades para la actividad y la socialización de los animales”, concluye la experta.