La ciencia insiste en que la calidad del sueño es tan importante como la cantidad, y que cada etapa de la vida requiere un equilibrio distinto.
La pregunta sobre cuántas horas se debe dormir no tiene una respuesta única, pero sí pautas claras según la edad y las necesidades individuales. Los especialistas coinciden en que los adultos requieren entre 7 y 9 horas de sueño nocturno, mientras que adolescentes necesitan de 8 a 10 horas, y los niños en edad escolar entre 9 y 12 horas.
Más allá de la cifra, la clave está en la regularidad y calidad del descanso. Dormir en horarios estables, evitar pantallas y estimulantes antes de acostarse, y mantener un ambiente adecuado son factores que determinan si el sueño resulta reparador. La American Heart Association incluso ha incorporado el descanso como uno de los ocho hábitos esenciales para proteger la salud cardiovascular.
Dormir menos de seis horas de manera crónica puede aumentar el riesgo de hipertensión, obesidad y deterioro cognitivo. Por otro lado, exceder las diez horas de forma habitual también se asocia con problemas de salud como depresión o enfermedades cardíacas.
El sueño, señalan los expertos, debe entenderse como un pilar de la salud física, mental y emocional, tan relevante como la alimentación o el ejercicio. En tiempos de rutinas aceleradas, recuperar la importancia de dormir bien es una inversión en bienestar y prevención.
Fuente: El Imparcial /09/12/2025