El earthing o grounding consiste en caminar descalzo al aire libre para conectar con la Tierra, una práctica popularizada por Luis Enrique. Diversos estudios sugieren que tiene beneficios para la salud, aunque también existen algunos riesgos asociados. Descubre sus ventajas y precauciones.

Caminar descalzo en la playa es placentero en vacaciones, pero incluir esta práctica diariamente y en diferentes terrenos puede mejorar la conexión con la naturaleza y ofrecer beneficios para la salud y el bienestar emocional, según estudios y testimonios de quienes lo practican.
Hace unos días, Luis Enrique, entrenador del Paris Saint-Germain, apareció en un vídeo de una serie documental para Movistar+ caminando descalzo bajo la lluvia en el campo de fútbol del PSG. En el vídeo, él afirma que practica «earthing» desde hace más de un año y que esta práctica ha eliminado sus molestas alergias

El earthing o grounding implica el contacto directo de la piel con la tierra o productos conectados a ella, permitiendo la transferencia de electrones al cuerpo. Lo ideal es caminar descalzo sobre suelo natural, pero también se pueden usar dispositivos conductivos. Otra opción es la jardinería descalza o meter las manos en la tierra, lo cual también proporciona conexión con la energía de la Tierra.
La Tierra está eléctricamente cargada, y al tener contacto con el suelo, el cuerpo humano absorbe electrones que pueden generar beneficios para la salud. Antiguamente, pasábamos más tiempo descalzos o sentados en el suelo, pero hoy en día este contacto es ocasional, lo que provoca acumulación de cargas estáticas positivas en el cuerpo.
Una revisión publicada en Explore en junio de 2020 sugiere que la práctica del grounding puede reducir la inflamación, aliviar el estrés, mejorar el flujo sanguíneo y la calidad del sueño, y generar bienestar. Expertos la llaman ‘vitamina G’ o ‘nutrición electrónica’, creyendo que puede corregir un «síndrome de deficiencia de electrones» relacionado con varias enfermedades
