
Por: C.D Rosario Luz Quispe Rivera
Especialista en Odontopediatria
Clínica Dental Imagen
Ir al odontólogo puede generar temor y ansiedad en personas de todas la edades, pero esto puede ser mas en niños por ser experiencias poco frecuentes o nuevas. A veces las primeras visitas al odontólogo son ideal realizarlas con el Odontopediátra, que es la especialidad encargada de tratar el cuidado oral preventivo y terapéutico en los recién nacidos, niños y adolescentes, teniendo como objetivo evitar y provocar traumas, dirigiendo su actitud para que sea positiva frente al tratamiento o pueda afectar su relación con los dentistas cuando sean mayores.
La primera visita se recomienda cuando salga el primer diente en la boca, y siempre antes del año de edad, siendo objetivo de la primera visita determinar el riesgo individual de cada niño a padecer caries y así tomar las medidas preventivas para que esto no ocurra: como la higienización de la boca del bebé, identificar los medios de contagio de las bacterias que producen la caries dental, el uso correcto del cepillo dental, qué gel dental o pasta dental es la adecuada de acuerdo a la edad del niño, todo esto para poder mantener la salud dental.
Los tratamientos preventivos no causan dolor y son un buen inicio para un futuro tratamiento dental sin temor, dentro de los tratamientos preventivos tenemos la profilaxis, los sellantes y el flúor.
La caries son un problema que puede darse a muy temprana edad, para muchos niños puede ser un problema serio y doloroso, puede dificultar la ingestión de alimentos, el sueño, la comunicación, el aprendizaje, el juego y puede causar una autoestima baja. En el caso de que su niño tenga caries se realiza un tratamiento odontológico integral, para devolverle la salud bucal y al finalizar, se seleccionará un programa individual de higiene para mantener su salud, yendo de la mano con una dieta equilibrada y un diario dietético.
Finalmente y como conclusión, debemos tener en cuenta que la mejor forma de no generar el miedo al dentista, es la prevención, para lo cual será necesario llevar al dentista al pequeño desde que le salen los primeros dientes, de esta forma familiarizarlo con el ambiente del consultorio y el dentista, así generar la confianza y colaboración del paciente.