El auge de la tendencia de transformar fotos al estilo Ghibli a través de herramientas como ChatGPT expone a los usuarios a serios riesgos de privacidad y seguridad.
La inteligencia artificial ha revolucionado nuestra interacción con la tecnología, permitiendo la creación de imágenes personalizadas, como los retratos animados al estilo del Estudio Ghibli, que se han vuelto virales en redes sociales. Sin embargo, esta popular tendencia oculta riesgos para la privacidad de los usuarios. Al cargar fotos personales en plataformas como ChatGPT, los usuarios exponen datos biométricos y personales que podrían ser utilizados sin su consentimiento.
El principal peligro radica en que estas imágenes pueden ser almacenadas y empleadas para fines comerciales, como la publicidad dirigida. Mónica Vargas, máster en Inteligencia Artificial, alerta que, al utilizar herramientas gratuitas, los usuarios se convierten en el producto, ya que sus datos pueden ser vendidos. Además, al analizar las imágenes, estas plataformas pueden recopilar información valiosa sobre sus usuarios, lo que pone en riesgo la seguridad a largo plazo.
Más allá de la publicidad, el uso indebido de estos datos puede facilitar el robo de identidad y el hackeo de cuentas privadas. Expertos en ciberseguridad advierten que los delincuentes podrían crear «huellas maestras» basadas en características faciales comunes, vulnerando así sistemas de reconocimiento facial. Aunque estas herramientas ofrecen un entretenimiento innovador, es crucial que los usuarios sean conscientes de los riesgos asociados a su uso.
Si bien la creación de imágenes personalizadas puede ser divertida, los riesgos para la privacidad son significativos. Los usuarios deben ser cautelosos al compartir fotos en plataformas de inteligencia artificial.
Fuente: Exitosa / 01/04/2025