
Tener un cachorro es una gran responsabilidad sobre todo cuando hay niños pequeños porque el vínculo de amistad con su mascota es íntimo. Conozcamos la repercusión que las vacunas y la desparasitación tienen en la salud de la mascota y en el bienestar de nuestra familia.
¿Por qué vacunarlos?
Cuando un cachorro nace hereda una inmunidad pasiva transmitida por la madre a través del calostro durante las primeras horas de vida. Esta inmunidad le será útil durante su primer mes y medio de vida, tiempo en el que ésta se acaba o disminuye poniendo en riesgo su salud.
La inmunidad activa sólo puede ser completa aplicando una vacuna que reduce los riesgos de que se contagie de las temibles enfermedades virales. El programa de vacunación debe estar a cargo de un médico veterinario que establecerá un programa de vacunación que iniciará cuando es cachorro hasta que es se convierta en un perro adulto.
Desparasitación sí o sí:
Al nacer los cachorros heredan una buena cantidad de parásitos que la madre les transmite a través de la placenta o la leche que les da de lactar.
Entonces es importante llevarlo al médico veterinario, para el control y la desparasitación del cachorro, no solo para preservar su salud, sino porque muchos de estos parásitos se transmiten al ser humano. Es muy importante educar a los niños, enseñarles reglas de higiene, como por ejemplo, evitar que el perro les laman la cara y lavarse las manos con frecuencia, sobretodo después de jugar con él.
En el caso de los gatos es importante desinfectarse las manos después de limpiar la bandeja sanitaria. Por lo que de ninguna manera se debe encargar esta tarea a un niño.
Decálogo de la tenencia responsable
Importante
Es muy importante que el perrito no tenga contacto con la calle hasta que se haya completado el plan básico de vacunas (Parvo+Corona+Triple). Es recomendable que el cachorro no sea expuesto al contacto con otros animales que no hayan sido vacunados ya que pueden ser portadores sanos.