Sus constantes movimientos suaves y fluidos promueven la serenidad, lo que resulta ideal para las personas mayores. Además, la concentración acompañada de la respiración profunda exige un esfuerzo mínimo en los músculos y articulaciones lo que lo convierte en una disciplina que se puede realizar a cualquier edad, incluso por aquellos que están en silla de ruedas o portan bastón de apoyo.
El taichí, tiene muchos estilos algunos de ellos se centran en mantener la salud, no se necesita un ambiente especial, se puede practicar dentro o fuera de la casa, solo o en grupo. Aunque, lo mejor es realizarlo en el mismo lugar y hora para desarrollar una rutina, las mejoras en la salud se pueden notar en pocos meses y con mayor razón si se practica a largo plazo.
Beneficios de practicar taichí:
A nivel emocional y mental, según la SEGG (Sociedad Española de Geriatría y Gerontología) disminuye el sentimiento de soledad y de pérdida que, con frecuencia se ve en las personas mayores y crea una sensación de bienestar y seguridad. También combate el estrés, la depresión y mejora el ánimo. Controlar la respiración brinda relajación, mejora la memoria y la concentración. Asimismo, mejora la autoconfianza.
A nivel físico, los beneficios son numerosos y los resultados se notan en poco tiempo. En el sistema circulatorio e inmunitario, a su vez combinar ejercicios de resistencia y de equilibrio fortalece el abdomen y extremidades inferiores, reduciendo así las caídas en las personas mayores. Ayuda a quienes sufren insuficiencia cardiaca, da mayor capacidad aeróbica, incrementa la potencia, la coordinación, la elasticidad, la resistencia y la flexibilidad. También, alivia los dolores osteomusculares y evita la disminución muscular.
Ahora que conoces más a detalle la práctica del taichí, esperamos que te animes practicarlo, recuerda que, no se necesita tener una preparación física y se puede iniciar a cualquier edad. Lo ideal es incluirlo en la rutina diaria o por lo menos 3 veces por semana en sesiones de 45 a 60 minutos. Sin embargo, si eres adulto mayor, es necesario evaluar algunas de las dolencias como artrosis, osteoporosis antes de practicarlo para evitar lesiones. En ese sentido el instructor debe conocer cómo adaptar el ejercicio a su condición física.