
Hace algunos días acudió a mi consulta una mujer joven con mucho dolor dental, lo particular en ella es que se encontraba en el tercer mes de gestación y según algunos alcances que ella me dio, estaba teniendo un embarazo complicado con muchos riesgos y amenazas. Obviamente me hizo mil preguntas sobre lo que se debe hacer y lo que no se debe hacer pues el cuidado del hijo(a) en camino tiene claramente una prioridad fundamental, es entonces que hoy quiero darles algunos consejos sobre el tratamiento dental durante el embarazo.
“Por cada hijo un diente menos”
Para comenzar vamosa descartar fotalmente el mito aquel de que “por cada hijo un diente menos”, es una creencia popular, que durante el embarazo la mujer tiende a descalcificarse, o que los dientes están más susceptibles a las caries, debido a la perdida de calcio por la formación de los dientes del bebe, lo cual no es cierto, ya que el calcio de los dientes de la mujer no puede ser transferido de ninguna manera al bebe.
No existe ningún estudio cientifico que evale esta creencia. Tampoco existen estudios que muestren que el riesgo de caries aumente, lo que si es cierto es que la dieta de la gestante se ve seriamente afectada en frecuencia y cantidad, sin dejar de lado los constantes vómitos que sí deterioraran los dientes, y si le sumamos que la paciente ya contaba con caries severas y gingivitis solo en ese caso podría ocurrir la perdida de alguna pieza dental, el correcto cepillado, el consumo controlado de azucares y carbohidratos además de visitas periódicas al odontólogo pueden evitar la pérdida de dientes; por esto no existe justificación para aceptar perder dientes producto de la maternidad.
Anestesia, radiografías y medición
¿Ni Pensarlo?
Tanto las rediografías como las anestesias son procedimientos comunes en los consultorios odontológicos, pero cuando la paciente está embarazada, surge la duda: ¿se pueden hacer?
El primer trimestre del embarazo es una etapa donde la toma de rediografía debe estar prohibida en todo sentido. El segundo y tercer trimestre son etapas más seguras desde el punto de vista del impacto que podrían originar las radiaciones sobre el hijo en desarrollo.
El empleo de estas debe ser solo si es estrictamente necesario, bien justificado por el odontólogo y utilizando la protección adecuada, como es el caso de los mandiles de plomo; el mismo principio sirve para las anestesias y los medicamentos (Antibióticos y Analgésicos). Nadie debe sentir dolor, mucho menos una embarazada.
¿Cuál es la mejor etapa del embarazo para recibir un tratamiento?
Obviamente la mejor oportunidad para un tratamiento dental es antes del embarazo. Prevenir o adelantarse a las complicaciones que pueden aparecer en la boca y dientes son un gran avance si se está pensando en tener un hijo. Pero si el caso se presentó, la embarazada puede ser atendida por emergencia cuando ella lo requiera, pero es importante mencionar que la etapa idela es el segundo trimestre ya que en esta fase el feto se encuentra completamente desarrollado (con todos sus órganos formados) y la futura madre se encuentra más dispuesta a tolerar un tratamiento dental (por las náuseas que esto podría provocar al inicio del embarazo), o las molestias que implica acomodarse en el silla odontológica.
¿Las extracciones y blanqueamiento están prohibidos?
Es recomendable solamente realizar los tratamientos que sean necesarios, aunque no esté prohibido hacer blanqueamiento dental, colocar aparatos dentales o retirar muelas del juicio, estos procedimientos deberían ser pospuestos para después del parto.
Datos:
Medical Estudio
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Por: C.D, Mario Eduardo Montalvo Peña
COP 25407