
El Helicobacter Pylori es una bacteria que generalmente la adquirimos durante la infancia y puede vivir décadas en el estómago, siendo el principal factor de riesgo para gastritis crónica, úlcera péptica y cáncer gástrico.
Por: Dra. Daisy Romero Zenteno / Gastroenteorologia y Endoscopia
CMP 62006 – RNE 34399
¿Cuáles son los síntomas?
Las personas infectadas pueden permanecer asintomáticas o evolucionar a complicaciones como ulceras gastroduodenales, gastritis atrófica, metaplasia intestinal, displasia, cáncer gástrico y linfoma del tejido linfoide asociado a la mucosa gástrica (MALT).
Es probable que factores como el tipo de dieta, la susceptibilidad genética, el consumo de alcohol y tabaco, entre otros, actúen de forma sinérgica con la bacteria para promover el desarrollo de complicaciones.
¿Cómo se transmite?
Desde el descubrimiento del H. Pylori, se han hecho estudios para identificar el modo de transmisión y a pesar de ello todavía hoy no sabemos exactamente cómo se transmite.
Se postulan tres posibles vías de transmisión:
Hasta hoy, independientemente del modo de transmisión, se acepta que H. Pylori se adquiere preferentemente en el seno familiar, casi exclusivamente en la infancia y la susceptibilidad a adquirir esta bacteria disminuye con la edad.

¿Cómo hacemos el diagnostico?
Pruebas sin endoscopia:
Pruebas con endoscopia:
Mediante el estudio de una pequeña muestra de tejido.
¿Cuándo está indicado la endoscopia?
¿Cuándo tratar?
En las siguientes situaciones:
Seguimiento posterior al tratamiento:
• Se recomienda confirmar la erradicación del H. Pylori al menos 4 semanas después de terminar el tratamiento, mediante un Test de aliento. La endoscopia no está indicada para confirmar la erradicación.
• La presencia de lesiones premalignas (atrofia/metaplasia intestinal) requiere de una vigilancia periódica mediante endoscopia.
Datos:
Celular: 994 555 108
Dirección: Clinica Santo Domingo 2do piso, Av. Francisco Solano N° 274.