Consejos para preparar y conservar tus alimentos de manera segura
Para tener una buena alimentación, es muy necesario en gran medida propiciar los principios básicos de salubridad en los alimentos. En esa línea, la Organización Mundial de la Salud (OMS), afirma que el 70 % de los casos de enfermedades estomacales se deben, principalmente, al consumo de alimentos o agua contaminada.
Estos principios básicos de salubridad e higiene se deben cumplir obligatoriamente en todo el proceso, que va desde el almacenamiento, transporte, manipulación y distribución, para que, de esta manera, los productos que lleguen al consumidor sean de buena calidad y garantizando la inocuidad alimentaria.
Arcos Dorados Perú, franquicia que opera McDonald’s en nuestro país desde hace 26 años, cuenta con estrictos controles de calidad en sus cocinas y cuida, la seguridad alimentaria en sus operaciones. Por eso, en el marco del Día Mundial de la Alimentación, los dueños de la cocina más icónica del mundo comparten sus buenas prácticas y nos brindan 5 claves para conservar y preparar de manera adecuada y segura los alimentos en casa:
Utilizar agua potable y alimentos seguros. Es necesario lavar las frutas y vegetales con agua hervida y/o purificada con cloro para eliminar restos contaminantes y bacterias.
Mantener la limpieza en todo momento. Lavarse las manos antes de comer o preparar los alimentos y cada vez que se requiera, así como limpiar y desinfectar correctamente las áreas en donde prepararemos los alimentos es clave.
Separar carnes crudas del resto de alimentos. Evitar mezclar alimentos crudos y cocidos en el refrigerador. Además, use utensilios diferentes para las frutas y verduras, y para las carnes crudas, ya que podría generar contaminación cruzada.
Verificar el tiempo de vida de los productos. Debemos asegurarnos de que los productos perecibles como carnes, lácteos, frutas o vegetales no estén expuestos por mucho tiempo sin refrigeración, ya que tienen poca durabilidad en condiciones ambientales normales.
Mantener los alimentos a temperaturas seguras. Es importante respetar la temperatura de almacenamiento y cocción de los alimentos. Por ejemplo, el pollo crudo debe almacenarse en refrigeración y al cocinarse debe alcanzar una temperatura de 80°C.