
La radiación solar daña la piel, por lo que debemos usar protectores solares que no irriten ni produzcan alergias, ni granos en la cara y el cuerpo. Personas que no usan protectores envejecen la cara 25 % más de las que sí usan.
Por:
Ciro Jesús Rodríguez Aliaga
Médico Dermatólogo
Magister en Salud Pública
Envejecemos por dos factores, el Intrínseco determinado por la carga genética, y el Extrínseco, determinado por la exposición voluntaria o involuntaria a la radiación solar, ambientes contaminados, variaciones de temperatura, consumo de tabaco, alcohol, dieta inadecuada “comida chatarra”, falta de sueño, poco ejercicio, estrés y el uso de cremas cosméticas sin garantía, todo ello, daña y causa enfermedades crónicas y cáncer en la piel u otro órgano.
Mayormente la exposición a los ambientes contaminados, causan arrugas, manchas y cáncer de piel debido al dióxido de nitrógeno, cadmio, arsénico, plomo, y a la radiación solar UVA y UVB, y niveles bajos de ozono delgada (254 unidades Dobson), esto debido a la altura, la poca arborización y la contaminación ambiental.
Los malos hábitos son otro de los factores que comprometen la salud de la piel. El estrés y la falta de sueño afectan a la piel. El Premio Nobel del 2017 demostró que durante el sueño se forma una proteína que ayuda a la salud en el día y dormir menos de cinco horas por la noche se relaciona con más envejecimiento de la piel y otros órganos.
Para atenuar y disminuir las arrugas, manchas, se usan cremas revitalizadoras, hidratantes; se realizan procedimientos de láser, aplicación de toxina botulínica, ácido hialurónico, células madre, protectores solares y para que duren estos procedimientos, la clave está en entender los factores y disminuirlos o mitigarlos; es importante cuidar la piel, que es el espejo de la salud de todo nuestro organismo, cambiar los malos hábitos por hábitos saludables, realizar ejercicio diario 30 minutos a más, dormir 8 horas, consumir una dieta balanceada, tomar abundante líquido y estar en paz con nosotros mismos y trabajar por nuestros objetivos. La juventud se lleva en la piel y en el espíritu, y mientras tengamos objetivos que cumplir estaremos jóvenes.
Datos: