
Nuestra conducta es un factor determinante para conservar la Salud, en ese cometido, la Evaluación Medica Anual nos pone un paso por delante en la lucha contra algunas enfermedades ¿Enqué consiste? Aquí se lo contamos: Los especialistas afirman que un sistema de salud es más eficaz cuando su objetivo es más prevenir que curar. Aunque en el Perú estamos lejos de alcanzar esa meta, hay algunos indicios de que algo está cambiando. Esto se ve en el aumento, aunque todavía insuficiente de los chequeos médicos preventivos anuales.
¿Qué conseguimos pasando una vez al año por este tipo de evaluaciones? Pues asegurarnos de que realmente estemos sanos o, en caso contrario, constatar que realmente no somos proactivos con nuestro bienestar físico.
Para saberlo, solo tenemos que aprovechar los programas de chequeos preventivos gratuitos que ofrecen las entidades prestadoras de salud, algunas compañías de seguros y los programas de las clínicas privadas. Incluso hay algunos centros laborales que brindan este beneficio a sus trabajadores (y no se trata de la evaluación ocupacional anual).
¿Y los estilos de vida saludables?
La evidencia disponible actualmente demuestra que nuestra salud está profundamente influenciada por nuestra conducta, pensamientos y relaciones sociales, afirman los especialistas. Por esa razón, la conducta (hábitos saludables, buscar cuidados médicos, seguir las recomendaciones de los médicos, etc.) tiene un gran impacto en la salud. También los estilos de vida no saludables. El hábito de fumar, por ejemplo, es el responsable de 12% a 15% de las muertes en los países avanzados y de 30% de todos los cánceres. “Aunque el chequeo médico preventivo es importante, lo es mucho más educar a la población y esa tarea todavía nadie la asume”, advierte el médico oncólogo Gilmar Grisson. “Saber -añade- que la promiscuidad sexual conduce al cáncer uterino, y que al comer en cualquier lugar podemos adquirir ‘Helicobacter pylori’, la bacteria que causa gastritis y puede terminar en cáncer son mensajes que no llegan oportunamente.
¿Por qué sanos?
La mejor manera de enfrentar una enfermedad y de tener mayor oportunidad de curarla es atacándola a tiempo. “Una evaluación médica preventiva nos permite conocer cuándo estamos aparentemente sanos, si tenemos factores de riesgo y cuáles son estos”, expresa la doctora Ana Mey, de la Clínica Internacional.“El médico general -añade- indagará sobre nuestros estilos de vida y antecedentes familiares. Con esos datos podrá determinar si estamos en riesgo de padecer enfermedades crónicas degenerativas, entre ellas, diabetes, hipertensión arterial, problemas cardíacos, accidente cerebrovascular o cáncer.
Por esa razón, es importante que el diálogo con el médicosea sincero. Con esa información, el especialista podrá indicar las pruebas o exámenes complementarios. También podrá derivarnos con el especialista. La doctora Ana Mey recuerda que los riesgos para la salud varían en función de la edad y el sexo.
Exámenes médicos según edad
Recomendaciones según la enfermedad
Próstata. Los caballeros de 50 años, y desde los 40 años, si hay antecedentes familiares deben pasar por una prueba de sangre para descartar cáncer de próstata (antígeno prostático específico).Tacto Rectal Determina si la próstata está inflamada. Se hace desde los 40 años. Papanicolaou. Se indica a las mujeres que inician su vida sexual. Se realiza una vez al año para detectar a tiempo el cáncer uterino.
Mamografía. A partir de los 40 años. En mujeres jóvenes con antecedente familiar de cáncer se aconseja una ecografía desde los 20 años.
Oftalmológico. Se recomienda pasar por una evaluación anual con el especialista para descartar glaucoma, presbicia y alteraciones de la visión.
Desangre. Un chequeo básico consta de un hemograma (para descartar anemia), determinación de glucosa para descartar diabetes y un perfil de lípidos (con la finalidad de conocer los valores del colesterol y de triglicéridos).
Dental. La evaluación odontológica es anual. Este tipo de examen no debe faltar en los niños, adolescentes y jóvenes. Los seguros cubren curación decaries, pero no tratamientos más complejos, como la ortodoncia.
Electrocardiograma. Se trata de otro examen de rutina. En personas con estrés y antecedente familiar de enfermedad cardiovascular se indica una prueba de esfuerzo físico.